Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Psicopatía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Psicopatía. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de febrero de 2013

PSICOPATÍA:CLASIFICACIÓN DE MILLON

"Construcción blanda con judías hervidas" Salvador Dalí
Para Millon la conducta antisocial que caracteriza al psicópata puede derivarse de estilos de vida diferentes, lo que daría lugar a la diversidad que se observa en este tipo de sujetos.Basándose en los distintos modos en los que los patrones de personalidad modelan la conducta psicopática, Millon describe diez subtipos de Psicopatía:

Psicópata Desalmado: Se caracteriza por su acentuado narcisismo. Se trata de un psicópata con un sentido acentuado de su valía, que exhibe un comportamiento social fraudulento, si ello conviene a sus fines egoístas, y un completo desprecio por el bienestar de los demás. Él se convierte en el principio y el fin que justifica todo su comportamiento, por lo que no es extraño que, sin restricción moral alguna, explote, intimide y menosprecie al que tiene a su alrededor. A pesar de que considere justo que los demás le presten atención y reconocimiento, no es dependiente del mismo, ya que se muestra siempre por encima de las relaciones que mantiene, abandonándolas cuando no tiene nada más qué ganar. Su único móvil es satisfacer sus aspiraciones y deseos.

Psicópata Cínico: Se caracteriza por la utilización sin escrúpulos de los demás, pero a diferencia del anterior, tiene una intensa dependencia de los demás, de los que desea su aprobación o reconocimiento. Puede haber un uso interesado de las convenciones sociales (puede ser amable y cortés, seductor), pero manifiesta frecuentes impulsos, no deliberados, en forma de comentarios cáusticos que ponen al descubierto su juego. Estas características de pérdida de control y de necesidad de atención y afecto les hace seguir un comportamiento similar al de las personas histriónicas, con las que comparten algunas características. Su principal característica distintiva es su falsedad en las relaciones interpersonales. Hace todo lo necesario para obtener lo que desea de los demás. Esta dependencia de los demás, le hace muy sensible a la frustración, por lo que es muy proclive a la ira o la venganza.

Psicópata Arriesgado: Se caracteriza por su tendencia a embarcarse en actividades arriesgadas para él mismo sin relación alguna con los beneficios posibles que obtenga de la misma. Es un individuo sin miedo, que busca realizar estas actividades para sentirse vivo y llenar un supuesto sentimiento de vacío que se instala cuando no está excitado por la aventura. Para Millon, estos sujetos son una mezcla de comportamiento antisocial y personalidad histriónica. Sus motivaciones no son el beneficio o la venganza sino la excitación y la estimulación, el probarse a sí mismo en nuevos desafíos. Su comportamiento psicopático se pone de manifiesto cuando se muestra indiferente a las repercusiones que su comportamiento tiene en los demás y no admite responsabilidad alguna por dicha conducta.

Psicópata Codicioso: Su máxima es que la vida le debe algo que le ha sido arrebatado por los demás, por lo que es lícito hacer lo que sea para tomarlo. Este tipo no se siente por encima de los demás ni seguro de su superioridad, sino que sus sentimientos motrices son la envidia y los celos, una sensación de insatisfacción permanente que le lleva a coger de los demás lo que necesita, sin remordimiento y con satisfacción, pero también con el sentimiento de que nunca tiene bastante ni se encuentra suficientemente restituido por el supuesto daño que le han hecho.

Psicópata Sin Carácter: Su conducta violenta se encuentra motivada esencialmente por ser un intento de reafirmación frente a los demás, con el fin de que no se le considere débil o temeroso. Para este sujeto, la agresión no es estimulante por sí misma, sino que, más bien, es un acto que le evita una situación más temida, el rechazo, la burla o la agresión de los demás. Tiene rasgos de personalidad pertenecientes a los grupos evitativo y dependiente. Los sujetos más extremos pueden adoptar una fachada intimidatoria y proclamar públicamente su disposición de "hacerse ver" para que los demás no les dejen de lado. Para Millon, estos sujetos son los que se incorporan a las bandas de "ejecutores" a lo largo de todas las épocas (Inquisición, Alemania Nazi, etc.) para atacar en diversas "cabezas de turco" las debilidades que sienten en sí mismos.

Psicópata Explosivo: Se caracteriza por la presencia de accesos de ira y violencia repentinos e impredecibles que suelen arrancar de una apreciación de frustración o miedo. Su conducta no es meditada o fría, sino abrupta y, en muchos casos, aparece como inmotivada para un observador externo. En algunos casos, establece figuras concretas sobre las que ejercer su tiranía o abuso debido a que dichas figuras le recuerdan "fallos" o les rememoran sus frustraciones e insatisfacción. Cuando sus acciones violentas se dirigen hacia otras personas, su conducta puede estar motivada únicamente por la incapacidad de dar respuesta a una situación en la que se siente humillado o amenazado. Muchos de estos sujetos son hipersensibles a sentimientos de traición (de ahí que su violencia se dirija frecuentemente frente a los más próximos) o se sienten frustrados por la vida que llevan. Su comportamiento presenta puntos en común con el trastorno "bordeline" por su dificultad para mantener la cohesión en su comportamiento y con el trastorno paranoide por su hipersensibilidad y reactividad agresiva.

Psicópata Abrasivo: Su principal característica es su antagonismo con los demás y su incapacidad para vincularse mínimamente a los demás. Se encuentran permanentemente en guerra con todo el mundo, y no hay nada que no puede ser atacado de una u otra forma. Muchos de estos sujetos exhiben rasgos negativistas y paranoides. Algunos sólo se encuentran seguros contradiciendo a los demás, y su interés en su razonamiento se circunscribe a la capacidad que tenga para frustrar y minar la posición contraria. En algunos casos, su actitud oposicionista puede estar enmascarada con la defensa de principios morales, por lo que su actuación podría ser vista incluso como "buena para las víctimas", ya que se les ayuda a corregir su desviación. Sin embargo, su actuación desmiente, en muchos casos, ese afán moralizante y los principios se convierten sólo en una coartada para no sentir remordimiento y justificar sus acciones.

Psicópata Malevolente: Para Millon es uno de los menos atractivos de las diversas variantes psicopáticas. Se distingue por una especial desconfianza hacia los demás que le lleva a actuar de forma extremadamente violenta. Son vindicativos y reclaman satisfacción por acciones reales o imaginarias que hayan sido cometidas contra ellos por los demás. En este sentido, su relación con el castigo es especial. A veces anticipándose al mismo y otras veces impulsados por él, el castigo parece más bien un motor de su conducta más que un freno. Para Millon, lo que distingue al psicópata malevolente es su capacidad para comprender la culpa y el remordimiento de una forma intelectual, pero sin sentido. Presentan rasgos paranoides y sádico, y muchos asesinos en serie encajan en la descripción de este subtipo.

Psicópata Tiránico: Comparte muchas características con el malevolente, aunque es selectivo en sus víctimas, seleccionando sus debilidades y limitaciones que le permitan un total dominio de sí mismas. Este tipo de sujetos tienden a aumentar y dramatizar aun más sus comportamientos aberrantes con el fin de mostrarse más amenazantes y seguros frente a los demás. La violencia es en estos sujetos, no una forma de descargar la ira explosiva, sino un instrumento para inspirar terror. Frecuentemente presentan más de un trastorno de personalidad con rasgos sádicos y negativistas.

Psicópata Maligno: Es una variante peculiar en la que la conducta psicopática, agresiva y despreciativa de los derechos de los demás, ha encontrado muy pronto castigo, lo que le ha llevado a evitar su exteriorización. Consecuentemente su resentimiento se resuelve en el pensamiento, imaginando entornos hostiles y reacciones contundentes de carácter vengativo. No es extraño que en estos sujetos aparezcan delirios de grandeza y persecutorios.


Millon, T., Simonsen, E., Birket-Smith., & Davis, R. (1998) : "Psychopathy, Antisocial, Criminal and Violent Behavior" New York, The Guilford Press

Raine, A., Sanmartin, J. (2000) "Violencia y Psicopatía" Barcelona. Editorial Ariel


Entradas relacionadas:

PSICOPATÍA: CLASIFICACIÓN (Lykken)

SOCIOPATÍA: CLASIFICACIÓN

TRASTORNO SÁDICO DE PERSONALIDAD

PIQUERISMO

miércoles, 20 de febrero de 2013

PSICOPATÍA: CLASIFICACIÓN DE LYKKEN

Según Lykken, lo que caracteriza a este grupo de personalidades antisociales es la dificultad innata para que el miedo tenga la función de inhibir la conducta antisocial. A diferencia de las personalidades sociopáticas, cuya característica central es la deficiente socialización como consecuencia de una deficiente historia de aprendizaje, en los psicópatas el acento se pone en una presunta alteración biológica para formar respuestas condicionadas emocionales de miedo lo suficientemente intensas que le sirvan para adquirir una conducta prosocial. Esta dificultad innata puede tener dos vertientes. Por un lado, puede haber un déficit en la capacidad de inhibir la conducta antisocial por un problema a la hora de condicionar respuestas emocionales de miedo, por otro lado, puede haber una incapacidad de evitar las situaciones antisociales que suponen riesgo por una intensa apetencia de esa sensación de estrés.

Lykken clasifica a estas personalidades en :

Psicopatía Primaria: Exhibe una conducta persistentemente antisocial, a pesar, en muchos casos, de que su entorno familiar le ha procurado un proceso de socialización totalmente conveniente para cualquier sujeto sin sus peculiaridades innatas. Este tipo de personas delinquen sin que sea posible encontrar en su entorno una explicación racional para dicha conducta, en términos de necesidades económicas, injusticia o marginación social. Su extracción puede ser de familias de clase media o alta acomodada y su historial académico de gran altura. Sin embargo, los psicópatas primarios no son siempre delincuentes, sino que pueden incluir a "líderes del mundo del comercio y de la industria, a policías y a otros miembros del sistema judicial penal, a ciertos artistas, políticos u hombres de estado, sin que ninguno de ellos haya estado nunca en la cárcel" y que realizan un comportamiento desatento con los demás, egoísta y centrado en el propio beneficio, siempre en contra de los valores morales del grupo, pero que no necesariamente vulneran la ley. Las características de este tipo de psicopatía son las mencionadas por Cleckley:
    • Encanto superficial e inteligencia
    • Ausencia de delirios y de otras señales de pensamiento irracional
    • Ausencia de "nerviosismo" u otras manifestaciones neuróticas
    • Informalidad
    • Falsedad y falta de sinceridad
    • Falta remordimientos y vergüenza
    • Conducta antisocial mal motivada
    • Falta de discernimiento e incapacidad para aprender de la experiencia
    • Egocentrismo patológico e incapacidad para amar
    • Pobreza general en las principales reacciones afectivas
    • Pérdida específica de perspicacia, de verse como lo ven los demás
    • Indiferencia hacia las relaciones personales
    • Conducta fantástica y poco atractiva
    • Pocos suicidios
    • Vida sexual impersonal
    • Incapacidad para seguir un plan de vida

Psicopatía Secundaria: Padece un trastorno de personalidad caracterizado por una intensa activación del comportamiento que le lleva a afrontar situaciones de riesgo a pesar de que son vulnerables al estrés como las personas normales. Aquí lo sujetos sienten miedo, pero el efecto inhibidor del mismo queda reducido por la presión para realizar comportamientos arriesgados. Este tipo de personas son predominantemente introvertidas, experimentan sentimientos de culpa y son sensibles al estrés que les produce la realización de sus actividades de riesgo. Pero predomina en ellos la tendencia a la acción, la característica más sobresaliente es su impulsividad y amor por el riesgo.

Psicopatía Desestabilizada: Presenta un tipo de comportamiento antisocial persistente en el que además de estar presente un trastorno de personalidad acusado hay también una alteración mental u orgánica que configura su peculiar forma de actuar. Aquí se encontrarían los psicópatas que presentan el llamado furor epiléptico, una conducta anormalmente desinhibida bien sea sexual o emocional (cólera), un anhelo patológico tal como una parafilia o  una dependencia a las drogas, o bien un trastorno de personalidad asociado de tipo histérico o disociativo.

Psicópata Carismático: Presenta de forma acentuada una característica de las persoanlidades psicopáticas: su capacidad de seducción.


Lykken, D.T. (2000) "Las personalidades antisociales" Barcelona. Editorial Herder


Entradas relacionadas:




miércoles, 5 de diciembre de 2012

EL PSICÓPATA: DIFERENCIAS CON OTRAS PERSONALIDADES ANORMALES Y LOS TRASTORNOS MENTALES

Según las clasificaciones diagnósticas utilizadas por los psicólogos y psiquiatras, el psicópata no es un enfermo mental, al no considerar enfermedad mental a la inteligencia, que supones la unión de lo cognoscitivo con lo emocional.

Hay diversos trastornos de personalidad (o personalidades anormales) que guardan una relación muy estrecha con la psicopatía, aunque no son solapables.

  • Trastorno Antisocial de la Personalidad
El DSM-IV dice que "la característica esencial del trastorno antisocial de la personalidad es un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás, que comienza en la infancia o principios de la adolescencia y continua en la edad adulta"

El trastorno antisocial de la personalidad correspondería al delincuente habitual, poseedor de un historial delictivo prolongado, que vive inmerso en un ambiente marginal. Con tales circunstancias es típico el consumo de sustancias tóxicas, la promiscuidad, una vida laboral precaria, deseo de situaciones de riesgo, etc.

El trastorno antisocial de la personalidad solo recoge características esenciales de los aspectos conductuales de la psicopatía, no sus dimensiones de personalidad.

Muchos psicópatas no son delincuentes, se han podido integrar en la sociedad. Sin embargo, dentro de la población penitenciaria, habrá sujetos con trastorno antisocial de la personalidad que no se sientan superiores a todo el mundo, no serán insensibles emocionalmente y que no tendrán la capacidad de presentar una imagen sugerente y cautivadora.

Por otro lado, dentro de la prisión existen sujetos que son psicópatas, pero debido a su baja implicación en actos antisociales, no cualifican para el diagnóstico de trastorno antisocial de la personalidad.

Clekley diferencia entre delincuente habitual y psicópata:
  1. El psicópata raras veces se aprovecha de los beneficiós que genera el delito, y casi nunca se implica de manera consciente en la carrera criminal.
  2. El psicópata no persigue objetivos que los demás puedan comprender, y no son realizados para lograr ninguna ventaja o bien material.
  3. El psicópata, en muchas ocasiones, se pone en situaciones de gran inconveniencia para él mismo, de tal modo que llama la atención a todos la imprudencia con que realizó una determinada acción.
  4. El psicópata típico no comete crímenes muy graves, ni ingresa en prisión largas temporadas. Ahora bien, es cierto que los delincuentes muy violentos y crueles tienen una alta probabilidad de ser criminales psicópatas, pero la mayoría de los psicópatas no se convertirán en este tipo de sujetos.
  5. Diferencia entre los crímenes: el psicópata no pone su corazón en ello, su crimen es casi un mero accidente, algo que ha de suceder.
  • Trastorno Narcisista de la Personalidad
Las personas con este trastorno muestran una tendencia exagerada a ser admirados, tanto en su conducta como en su imaginación. Presentan una elevada falta de empatía hacia los sentimientos ajenos. Su soberbia va pareja muchas veces a su envidia por los éxitos ajenos.

Los psicópatas son personas narcisistas, y como las personas narcisistas, pueden compartir una tendencia a ser duros, mentirosos, superficiales, abusivos en su trato y poco empáticos. La impulsividad, la capacidad formidable destructiva, agresión y engaños son notas dominantes de la psicopatía.

  • Neuróticos
El neurótico conoce y sabe que tiene un problema "mental", que padece una enfermedad que e causa sufrimiento y quiere librarse de él. 

La posibilidad de que algunos psicópatas pudieran mostrar signos de ansiedad, es lo que llevado a diferenciar entre:

- Psicópatas Primarios: sin remordimientos, sin emociones, sin capacidad de sufrir por lo que les sucede.

- Psicópatas Secundarios: más inestables emocionalmente y sufrirían angustia y ansiedad al vivenciar sus dificultades con el mundo y los demás.

  • Psicosis
La diferencia fundamental es que un psicópata no presenta un deterioro en su percepción con la realidad. Los síntomas clásicos de la psicosis incluyen: delirios, alucinaciones, hablar incomprensible, cambios profundos del estado de ánimo, conductas perturbadas...El psicópata pretende inducir a error, él conoce la realidad.

El trastorno bipolar alterna períodos de extrema euforia con períodos de profunda depresión.

La paranoia es cuando una persona ha creado un conjunto de creencias falsas, pero que son absolutamente válidas para ella. Se encuentra en un error moral, pero no está instalado en un error como lo está el delirante.

En la esquizofrenia se presentan alteraciones del pensamiento, también en el contenido, presentado asociaciones extrañas, al igual que su lenguaje está gravemente alterado. Las alucinaciones afectan a cualquier órgano sensorial, así como alteraciones graves de afectividad. Aunque el psicópata tiene un defecto más profundo que el de muchos esquizofrénicos, no tiene capacidad para verse él mismo como otros le ven.