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martes, 12 de marzo de 2013

SECTAS Y TÉCNICAS DE PERSUASIÓN

"La Juventud de Baco" William Adolphe Bouguereau (1884)

Según Langone (1986) las sectas son grupos o movimientos que exhiben una dedicación o devoción excesiva a una persona, idea o cosa empleando técnicas manipulativas (y no éticas) de persuasión, control y aislamiento con las que conseguir las metas del líder del grupo aún con el posible perjuicio de sus adeptos, familias y comunidad.

Lo que caracteriza a las sectas es la utilización de técnicas de persuasión coercitiva, que incluyen manipulación y control, para atacar la identidad del sujeto, crearle un vacío e inducir en él una transformación hasta conseguir su conversión a una nueva identidad. Para Singer et al. (1990) los elementos más negativos radican especialmente en los métodos de reclutamiento, adoctrinamiento y explotación de sus miembros. Estos métodos subordinan la salud y el bienestar de los miembros en beneficio del líder o cúpula dirigente. 

Las sectas pueden ser de cuatro tipos: Religiosas, Psicológicas/Reveladoras, Comerciales (pirámides) y Políticas. Entre estas sectas encontramos: religiones orientales, cristianas, satánicas, ocultismo/brujería/vudú, espiritualistas, racistas, zen y sino/filosofía japonesa mística, platillos volantes, extraterrestres, psicoterapéuticas, terapia de masas, políticas, comerciales, comunales/autoayuda y cultos privados o familiares.

Los principales atractivos de una secta que tratan de mostrar a la persona contactada son:
  • Un grupo cohesionado bajo un proyecto común: La posibilidad de integrarse en un grupo compacto satisface el deseo de pertenencia del sujeto y le permite asumir unas señas de identidad nuevas. Las sectas tienden a mostrarse como grupos de iguales, colectivos pacíficos sin competitividad ni luchas internas. La pertenencia al grupo facilita también al sujeto un marco de convivencia y el encuentro con una familia alternativa. Resulta gratificante sentirse copartícipe de una creencia o marco ideológico común y coprotagonista de un proyecto de vida, que despeja incógnitas e incertidumbres. El el grupo el sujeto podrá sentirse útil y canalizar sus propias energías, así como depositar en él sus problemas y conflictos. Por su parte, el líder suele despertar admiración, dado que se le atribuye gran carisma y aveces dones divinos o poderes sobrenaturales.
  • La comunicación, el altruismo y la intensificación de la vida emocional: Las sectas se ofrecen como un espacio para la vivencia amplia e intensa de emociones y sentimientos. La afectividad, las relaciones interpersonales, la sexualidad, la ayuda a los demás y otros deseos pueden albergar la expectativa de ser satisfechos en el seno del grupo.
  • El logro de la realización espiritual y de la felicidad: Pretenden conseguir la plenitud personal y dar pleno sentido a la vida, además de aludir con frecuencia a los acontecimientos sorprendentes, e incluso milagrosos, que en ellas ocurren. Muchas sectas incluyen en su doctrina la promesa de salvación de sus miembros y su disposición generosa de salvar al resto del planeta. El afán de mantener enigmas y un cierto halo de misterio, así como el carácter oculto de ciertos saberes y la consiguiente necesidad de pasar por aprendizajes iniciáticos escalonados para recibir la revelación de conocimientos reservados, añade a ciertos grupos más capacidad seductora, embaucadora, sobre todo ante la población juvenil, que sigue sintiéndose enormemente atraída por el mundo de lo inexplicable, lo sobrenatural, lo esotérico y lo paranormal.
Las sectas florecen en los periodos de turbulencias políticas y sociales y durante las rupturas de estructura y normas de la sociedad, para lo cual proveen soluciones acompañadas por estructura, autoridad y contactos sociales. Promueven un sistema de creencias esencialmente dicotómico o "bipolar" (Dunlop, 2001) ya que hacen percibir el mundo en cuanto a los dos polos opuestos (el bien vs. el mal, los elegidos vs. los rechazados...).

Utilizan los factores de vulnerabilidad de los adeptos más potenciales para asegurarse la continuación y funcionamiento del grupo y utilizan los medios de persuasión a su alcance. Algunos factores psicosociales de vulnerabilidad son:

  • El período de edad correspondiente a la adolescencia y juventud
  • Algunos factores personales, ya sean estables o transitorios, tales como: tendencias a la soledad y depresión; dificultades de comunicación y en el desarrollo de habilidades sociales; inmadurez afectiva; angustia, confusión e inseguridad; dependencia y baja autoestima; credulidad y baja tolerancia a la ambigüedad. Idealismo ingenuo y un elevado sentido de insatisfacción con la vida.
  • Dificultades de adaptación social
  • El deseo insatisfecho de profundización espiritual.
  • Un sistema familiar disfuncional: Síndrome de la ausencia del padre; carencia de dirección paterna; carencia de atención y afecto positivos e incondicionales que proporcione sentimiento de seguridad; pobre comunicación familiar; conflicto matrimonial entre los padres.

Los elementos de persuasión coercitiva pueden ser los responsables directos de la entrada en una secta siempre y cuando el individuo tenga el conocimientos y la capacidad volitiva suficiente para tomar la decisión de cambiar sus ideas o creencias. Las sectas no controlan a sus miembros con coacción externa, sino mediante las creencias y el sistema de valores, siendo el control mental el agente primario sectario ejercido por cada miembro sobre ellos mismos.

Para Zimbardo, la utilización de estrategias de control cumplen los principios de la influencia social: conformidad, obediencia, disonancia, persuasión, reactancia, encuadre, manipulación emocional.

Normalmente, los adeptos no se adhieren pensando que entran en una secta sino que están uniéndose a un grupo de tipo benéfico y productivo para la sociedad. Los miembros, especialmente los de alto nivel y pioneros, no admiten haber sido engañados y les cuesta hablar de ello y reconocer el engaño pues esto les crearía una forma de disonancia cognitiva a la que no están preparados para hacer frente.

Robert J. Lifton establece ocho criterios de técnicas de persuasión que utilizan las sectas:
  1. Control del medio, control del entorno y de la comunicación humana.
  2. Manipulación mística con la máxima de ensalzar "el fin último".
  3. Control del lenguaje para controlar los pensamientos.
  4. Doctrina sobre la persona: las creencias del grupo supera la conciencia y la integridad.
  5. Dogma de fe de las creencias del grupo como absolutamente ciertas y moralmente verdaderas.
  6. Culto a la confesión para destruir las barreras personales confesando las acciones no conformes con las reglas del grupo.
  7. Demanda de pureza creando sentimiento de culpa y vergüenza, manteniendo los estándares de perfección a los que ningún humano puede acceder. La gente es castigada y enseñada a castigarse por no alcanzar los valores ideales del grupo.
  8. Existencia permitida por el grupo, que decide quién tiene derechos y quién no.
El control mental o lavado de cerebro mantiene a los nuevos miembros dependientes y obedientes (Hassan, 2000). Según Langone (1993), control mental (lavado de cerebro, persuasión coercitiva, reforma del pensamiento y la manipulación sistemática de las influencias sociales y psicológicas) se refiere a un proceso en el que un grupo o individuo sistemáticamente utiliza métodos manipulativos, de forma no ética, para persuadir a otros a obedecer los deseos del manipulador. Langone establece tres estadios que se superponen:
  1. Decepción al reclutar a los adeptos haciéndoles creer que el grupo es benevolente y enriquecerá sus vidas.
  2. Dependencia al aislar a los miembros de influencias externas, induciendo culpa o negatividad ante las muestras de independencia o pensamiento crítico.
  3. Miedo al establecer un estado dependiente y control de los pensamientos, sentimientos y conducta que les hace temer la retirada del apoyo psicológico de los miembros del grupo.
Por su parte, Hassan (2000) establece cuatro criterios:
  1. Control de la conducta regido por reglas rígidas y a menudo con restricciones físicas en cuanto a vivienda, grupo social, etc.
  2. Control de la información que no provenga de las doctrinas del grupo o de los miembros.
  3. Control del pensamiento al tener que introyectar la doctrina como verdadera y rechazar cualquier pensamiento o crítica en contra de estos principios.
  4. Control emocional con el uso excesivo de culpa por acciones o pensamientos y excesivo miedo de abandonar o ser abandonado por el grupo o ser cuestionado por el líder.
Las características de las sectas, según Dunlop, son:
  • Independientes y no resgistrables: Los creyentes justifican sus propios códigos morales.
  • Aspiracionales: Atraen a gente ambiciosa e idealista, dejando atrás el cliché de que sólo los débiles y lábiles entran en las sectas.
  • Personales y vivenciales: Hasta que la persona no lo vivencia no sabrá si el sistema de valores es compatible con el suyo, es decir, no se le puede informar de antemano de los valores ni de los beneficios que obtendrá al unirse a la secta. 
  • Jerárquicas y dualísticas: Los sistemas de valores giran alrededor de ideas de alto y bajo nivel de entendimiento. Existe una jerarquía de saber y un camino hacia un saber superior dividiendo el mundo entre los elegidos y los rechazados.
  • Bipolares: Los creyentes experimentan episodios alternativos de fe y dudas, confianza y ansiedad, razón y culpa, dependiendo de cómo evolucionen en ella.
  • Adictivas: Los seguidores pueden intoxicarse con las ideas y valores y sentir un orgulo de pertenencia al grupo.
  • Psicológicamente peligrosas: Al ser expulsados pueden desarrollar un trastorno mental inducido por la secta manifestado por ansiedad y dificultad para tomar decisiones. Este trastorno puede conllevar similitudes con un Trastorno por Estrés Postraumático o algún tipo de trastorno de adaptación.
  • No falseables: No se pueden demostrar un sistema de valores de la secta como inválido o errado.
Hay varios tipos de miembros dependiendo de las motivaciones personales de cada uno de ellos:
  • Los movidos por aspiraciones espirituales genuinas prestos al sacrificio.
  • Los que buscan la verdad bajo las miserias de la vida de la cual intentan huir.
  • Los que buscan o se enfrentan a problemas psicológicos y que creen que la solución está en las enseñanzas o teorías de alguna disciplina.
  • Los que entran a formar parte de una secta por soledad, aislamiento y ausencia de relaciones sociales, las cuales encuentran en la fraternidad de los demás seguidores.
  • Los que por ideas religiosas entran a formar parte de hermandades cercanas a sus principios y a su entendimiento.
  • Los jóvenes que buscan escapar de una sociedad materialista a cambio de una causa justa. Algunos pasan de una secta a otra sin encontrar la que les compensa totalmente de haber dejado de lado su vida.
  • Los que se debaten entre un complejo de madre/padre y una búsqueda prolongada de sus arquetipos infantiles, que es transferida al líder de la secta.
En cuanto a los líderes, normalmente son sujetos carismáticos y capaces de captar a sus seguidores sin levantar sospechas y convenciendo de que todos los pasos anteriores a la revelación no eran más que una preparación para la sabiduría de la revelación. Algunas mujeres se enamoran de ellos, convirtiéndose en esclavas de los deseos de éstos. Las características más comunes de los líderes son:
  • Juventud difícil (aislamiento, introversión, dificultades para compartir experiencias con compañeros)
  • Experiencia traumática.
  • Actitudes autoritarias, elitistas y antidemocráticas.
  • Atraen discípulos más que a amigos, ya que son incapaces de intercambiar pensamientos y experiencias en su infancia y juventud.
  • Dicen saber algo que los demás no saben.
  • Prometen el acceso a una realidad oculta únicamente siguiendo sus enseñanzas, aceptando su autoridad y poniendo la vida en sus manos.
  • No admiten cierto tipo de preguntas y cualquier duda sobre ellos será visto como un reflejo de la influencia de una fuerza maligna.
  • Su vida personal no es de ámbito público.
  • Exigen obediencia y sumisión hasta poder entrar en el círculo íntimo desde el cual someter a otros miembros.
  • Explotan a sus seguidores económica y sexualmente, incluso llevándoles a quitarse la vida (suicidios colectivos)
Finalmente, las denominadas sectas destructivas también se caracterizan por tener una estructura autoritaria, en el que el líder es la autoridad suprema. Son totalitarias a la hora de controlar a los miembros (lo que comen, lo que visten, dónde y cuándo trabajan, duermen, creen, piensan y dicen). Exhibe doble estándares de reglas (por un lado, se les exige a sus miembros que sean honestos dentro del grupo y, por otro lado, manipular y engañar fuera del mismo). Aparentan ser innovadoras y exclusivas. Tienen dos metas: reclutar nuevos miembros y subvencionarse. El líder tiende a ser carismático y dominante; se autoerige como mesías o tener una misión especial en el universo o conexiones con el más allá y la veneración de la secta se centra alrededor de él.


Reportaje : "Las Sectas en España" (1987)  Ver video

Terol Levy, O. (2008)  "Sectas"  Curso Master en Psicopatología Criminal y Forense. PCF Internacional. Universidad Camilo José Cela

Rodríguez - Carballeira, A., Almendros Rodríguez, C. (2006) "Análisis de las sectas coercitivas y de su principal problemática jurídica"  en "Psicología Criminal" coords. Soria Verde, M.A., Sáiz Roca, D.  Edit.  Pearson. Madrid 

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